Cualquier aficionado al flamenco sabe lo que es un cuarto de cabales. Cabal es todo aquello que se finaliza bien o que queda rematado. Según los entendidos e historiadores del flamenco y, testimonios de aficionados al flamenco, el cuarto de cabales es un lugar donde se reúnen aficionados o profesionales a una fiesta, o evento flamenco con asistencia de invitados o público y, después se quedaban algunos, para continuar cantando libre de condicionamientos por parte del público y, proseguir a modo de juerga la velada, pero con la libertad de cantar lo que en esos momentos apetece a cantaores y guitarristas, ya fueran profesionales o aficionados.
Los lugares de estos recintos a los que se denomina "Cuarto de Cabales" pueden darse en diferentes circunstancias, bien en un cuarto aparte del lugar de una actuación pública, como puede ser un tablao flamenco, domicilio de una persona, previa cita o reunión de amigos allegados, o en sedes de peñas en grupos minoritarios, con el fín de disfru tar de un buen rato flamenco, aunque a veces se amanecía dada las circunstancias especiales del momento y el lugar.
De esto da constancia Márquez el Zapatero, relatando algunas vivencias de su vida, contando las reuniones que se hacían durante los fines de semana en la finca de Antonio el Arenero, merendando entre amigos afines y, pasar unas horas cantando todo aquello que les apetecía con total libertad.
De esto da constancia Márquez el Zapatero, relatando algunas vivencias de su vida, contando las reuniones que se hacían durante los fines de semana en la finca de Antonio el Arenero, merendando entre amigos afines y, pasar unas horas cantando todo aquello que les apetecía con total libertad.

Instantáneas de reuniones de amigos y familias en diferentes lugares, casas particulares o patios ,donde se practica con libertad absoluta sin condicionamiento alguno el flamenco.
En estos casos el arte flamenco fluye con entera libertad, por parte del participante, que expresa manifestan do sus sentimientos, acorde con el estado de ánimo y,lo más importante para el flamenco, surgen de forma espontánea verdaderas creaciones artísticas, que seguramente han tomado papel muy importante en la creación y definición de los diferentes estilos del flamenco.
Lo positivo de estas reuniones en los cuartos de cabales, por lo general, es el grado de creación artística de los interpretes, el respeto del oyente hacia el que interviene con su cante o toque, las diferencias de opiniones que saltan entre unos y otros, en los momentos de pausa, mientras se degusta un bocado, o se saborea un buen vino, o alguien cuenta una anécdota graciosa. Generalmente, el ambiente transcurre en un buen gra do de amistad, con resultados positivos para todos.( nunca, hay regla sin excepción).
Mi humilde opinión, sobre los cuartos de cabales (acepto cualquier discrepancia sobre ello) es que han te nido una gran importancia sobre el desarrollo del flamenco, esto lo expongo debido a mi propia experiencia, aunque no sea mucha, en este caso concreto.
Desde mi infancia, he tenido la suerte, aunque sea algo inusual en estas tierras castellanas, conocer a varias personas aficionadas al flamenco, entre las que se encontraba mi abuelo materno, cantaor aficionado al flamenco. Mis recuerdos de aquellos años vividos entre 1.95.. hasta los 70 del pasado siglo XX son, asistir en numerosas ocasiones, los fines de semana a reuniones en casas de vecinos, sobre todo de la de mi abuelo, y bodegas de la localidad, donde se cantaba flamenco, con la asistencia frecuentemente de algún guitarrista aficionado. Siempre que alguien cantaba, los demás atendían en silencio absoluto, esto ocurría con frecuen cia en aquellos años, y los cantes que más proliferaban, eran de Chacón, Fosforito, Marchena, Valderrama, Caracol, Pepe Pinto etc.. en definitiva, cantes de cantaores /as de fama por aquellos años, con afluencia de fandangos de todo tipo y, las coplas que sonaban en la Radio, siendo el medio más común de difusión;como los Cuatro Muleros, La Rosa, Los Campanilleros, la milonga La hija de Juan Simón, etc... Lo curioso de aquellos aficionados, alguno de ellos poseían buenas condiciones bocales, aprendían los cantes a base de oír la Radio, o escuchar los pocos discos de pizarra que disponían algunos de los participantes. En ocasiones la velada transcurría escuchando los discos, siempre, he de hacer constar, se ponía una mesa central repleta de buen vino, chorizo de la tierra y queso, en ocasiones algunos sábados amanecía, dado el buen momento que transcurría.
Por aquellos años en Valladolid había diferentes lugares y grupos de aficionados que solían reunirse y pasar buenos ratos de la misma forma que relato.
En estos nuevos tiempos que discurren, todo a cambiado bastante, es difícil encontrar amigos o conocidos que se reúnan en "los Cuartos de Cabales". La juventud desconoce en su mayoría el flamenco, y se decanta por otro tipo de música (si es que se puede llamar música a las nuevas tendencias enlatadas).
No obstante, aparece un oasis en el desierto, hace unos pocos años, nos reunimos unos amigos aficionados al fla menco, entre ellos, guitarristas, cantaores y, buenos aficionados, decidiendo reunirnos un día o dos a la semana en un pequeño local, para disfrutar del flamenco. Debo de mencionar algunos de estos amigos que mantienen, dentro de nuestras posibilidades, un buen hacer, practicando, analizando e intercambiando nues tros humildes conocimientos, siempre con el ánimo de aprender y disfrutar del flamenco. Entre ellos se encuentran, Alejandro Garcia Cuellar, expresidente y fundador de la peña la "Siguiriya" de Valladolid, perso na con grandes conocimientos de flamenco, siempre es un lujo escuchar sus ponencias. Miguel Uña, guitarris ta habitual, que con constancia y dedicación imparte clases a alumnos, entre los que se encuentran Oscar Ve cino, aventajado en el toque de guitarra, Miguel Angel "Puas" y Jose Antonio, seguidores todos ellos de las enseñanzas del maestro Miguel, por otra parte, participe de una escuela clási ca, se encuentra entre nosotros Faustino de Dueñas, guitarrista, gran aficionado al flamenco, también habitual asiduo de nuestro cuarto cabal Como cantaor y buen aficionado contamos con la participación de Jose A. Gallo. persona que ha dedicado gran parte de su vida como cantante de orquesta y, después de su retirada de los escenarios, se decanta por el cante flamenco.Entre todos, y algún aficionado más, que pasa por hacernos compañía, algún que otro día, tratamos de mantener viva la afición y aprender cada día más, dentro de las posibilidades de cada uno.
Como síntesis final, creo que los Cuartos de Cabales, han tenido y mantienen una importancia vital en el de sarrollo y mantenimiento del flamenco, bien para disfrutar de buenos ratos, como germen del más claro expo nente de la practica flamenca, por ello es positivo el mantenimiento de estas costumbres más enraizadas del flamenco, dado que en ellos se pueden oír estilos en desuso, como por ejemplo; esta breve pincelada de la Caña grabada en una de estas veladas con un móvil, aunque el sonido y la grabación son un poco deficientes sirva como ejemplo la disposición de estos buenos aficionados de Valladolid por mantener vivo el Arte Fla menco. Para ellos mi felicitación y gratitud.
Al cante Jose A. Gallo, por la derecha de la imagen, Oscar Vecino a la guitarra, en el centro Alejandro Garcia, y Miguel Uña a la guitarra, a la izquierda en soslayo, Jose Antonio "Toño" tercer guitarrista.
(P.D. Se hace lo que se puede con toda la ilusión del mundo).
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