Quizás, sea un tema espinoso, como dice el refrán "meterse en camisa de once varas".,pero mi afición al flamenco y mi pasión por el, cuando leo, o veo una noticia que me causa estupor, o al menos me hace pensar y preguntarme ¿ por que dicen esto o aquello? con razón o, argumentos dudosos, siempre me pongo a la tarea de intentar investigar, para tratar de llegar a un punto de lucidez y explicación del tema en cuestión.
Hace unos días, leía un articulo en la revista "Zoco Flamenco", escrito por Marta Sánchez Gento con la cabecera de titulo Tocaoras. Este articulo me hizo pensar durante unos días ¿el por que? la escasez de mujeres tocaoras en la actualidad. Cierra el artículo con una frase final diciendo (la lucha que estas tocaoras llevan a cabo para abrirse paso, con la única arma de su virtuosismo a la guitarra, en un mundo tradicionalmente masculino), refiriéndose a una serie de mujeres actuales tocaoras de guitarra flamenca que son, entre otras, la antequerana Celia Morales, la cordobesa Laura González, María Matos, Antonia Gímenez y Marta Robles, esta última componente del cuarteto de guitarristas flamencas Las Migas. Estas guitarristas mencionadas poseen una formación seria, culta, como suelen decir los guitarristas clásicos con estudios superiores en conservatorios profesionales. En esto, debo decir con sumo respeto, "algunos llaman a los guitarristas flamencos o a la música flamenca, no culta", con cierto indicio de menosprecio, de ello soy testigo en alguna ocasión ( pobre de estas personas con su opinión). Tema, importante, que en otra ocasión futura intentare abordar.
Volviendo al tema que me ocupa. El flamenco se encuentra escrito y hecho desde su aparición y quizás antes, por la participación directa de la mujer, casi con toda la seguridad, sin ella el flamenco no hubiera podido ser lo que es.
Su historia, nos dice y cuenta, como en sus principios de gestación participaba la mujer, no solo en el baile, también en el cante y la guitarra, en su primera época aparecen muchas mujeres como la Cuenca, bailaora y guitarrista, María Aguilera. La Tía Tijeras, guitarrista de Villafranca de los Barros, pionera del soniquete estremeño. Anilla la de Ronda, muy solicitada por los cantaores de su época, Mercedes la Serneta cantaora y guitarrista, creadora de una solea que lleva su nombre. Ana Molina, madre del cantaor Porrinas de Badajoz, Teresita España, cantaora y guitarrista muy solicitada. Adela Cubas, Maria Carmona Fernández, acompañaba a su padre Abichuela el viejo. Se podría seguir confeccionando una larga lista de mujeres guitarristas y, confirmar con ello su participación en la historia del flamenco.
Anilla la de Ronda La Antequerana
Otro motivo por el cual presento esta reseña, son las palabras que escucho en un vídeo por dos personas que hablan de la forma de toque a la guitarra, por la guitarrista Noa Drezner, tocando "Seguiriyas de la calle campana" titulo del Vídeo.
La primera persona, se puede ver el vídeo posteriormente, y que cada cual se forme su propia opinión. Palabras textuales "cuando el flamenco se profesionalizo, era mayoritariamente masculino, para el auditorio, no era agradable ver a una mujer con destreza o habilidad, interpretar algo entre el cuerpo y los ojos de quien mira, y el cuerpo de quien toca ". Frase y opinión un tanto peculiar y algo liada.
La segunda persona que aparece, dice " Quiero sobre todo, ver las caras de los flamencos cuando la vean tocar por seguiriyas". intuyo en la forma de expresar esta opinión, un cierto resquemor hacia los flamencos. ¿ que flamencos? ¿los profesionales? los ¿ aficionados? o, bien a todos los flamencos en general. Me gustaría saberlo, por mi parte respeto ambas opiniones, aunque no las comparto.
Sobre la guitarrista Noa Drezner, solo puedo decir, lo poco que he visto en los vídeos de ella, es que pose buena técnica y preparación en la ejecución practica. al igual que otras y otros muchos guitarristas de la actualidad, pero nada más puedo ejercer en mi opinión de momento.
Esta guitarrista, de nacionalidad Israelita, nace en 1.983. Inicia sus estudios de guitarra a los 12 años, vivió dos años en la Indía, donde estudia la música indú y el Sitar. se traslada a España en 2.005, comienza a conocer la cultura flamenca y en el año 2.007 estudia la guitarra flamenca en Granada desde donde se desplaza a Jerez para especializarse en el toque tradicional y acompañamiento al cante.
Noa Drezner
sobre la primera opinión, he de decir desde mi punto de vista, y con los datos históricos del que se dispone, la profesionalización del flamenco comenzó en la época de los cafés cantantes, mitad del siglo XIX (1.850) y finales de este, En estos cafés se puede ver en fotografías antiguas, como el escenario preparado a tal fin, se encuentra la figura de la mujer en todos ellos, no creo que el auditorio y aficionados flamencos vieran con malos ojos a una mujer tocando la guitarra. Los factores para ello eran de otra índole, más social y machista, que la propia afición flamenca. Se debe tener en cuenta que por aquellos años la mujer se dedicaba esencialmente a la familia y, para aprender a tocar bien, la guitarra, se necesitaban muchas horas de dedicación plena y tener dinero para comprar el instrumento, que en aquellos años no era fácil, no a sí para bailar y cantar. Otro de los factores a tener en cuenta son las sagas familiares flamencas que se fueron creando en el ámbito flamenco, y la lucha permanente para ocupar un puesto destacado en el toque para ser solicitado por los locales de moda, cantaores y bailaores, en general, que se hacían con la supremacía de la fama, ocupando los puestos fijos de trabajo en los cafés cantantes y posteriormente los tablaos flamencos. Estos y otros aspectos más profundos, que son la cara oculta del flamenco, como en cualquier profesión, cuando está en juego la supervivencia, la fama y el dinero, con una cultura patriarcal, determino con toda la seguridad, que la mujer se fuera alejando de la practica de guitarra hacia caminos menos problemáticos, como el cante y baile, entre otras razones.
Respecto a la segunda opinión, creo que los buenos flamencos, no sienten más o menos interés hacia una mujer o un hombre guitarrista lo único que importa es, el buen hacer y sentir; transmitiendo el arte que pueda imprimir hacia el oyente. El flamenco en la actualidad dispone de grandes guitarristas que han dejado grabaciones extraordinarias de "Seguiriyas" difícilmente superadas, una que se me ocurre en estos momentos fue en TV, Manuel Agujetas cantando una seguiriya, acompañado por el gran maestro Manolo Sanlucar en toda plenitud de facultades. Este vídeo se puede descargar en Youtube, y así poder comprobar, viendo a dos maestros consagrados.
Desde el siglo pasado a la actualidad, nos podemos preguntar ¿por que, esta escasez de guitarristas femeninas?. Además de las razones que expongo, que no se, si pueden ser valederas, es mi simple opinión hacia este problema. Seguramente que hay otros motivos y factores determinantes, pero de lo que si estoy seguro, es que al buen flamenco, tanto aficionado o profesional nos da igual que el guitarrista sea hombre o mujer, lo que nos interesa siempre es la calidad, ¡Ojala! este nuevo siglo traiga más mujeres guitarristas al panorama flamenco, de la misma forma que en las grandes orquestas filarmónicas, proliferan y superan en número las mujeres que tocan los instrumentos de cuerda a los hombres. La Música no distingue ni sabe de sexo, Esta presente como arte para ser usada y practicada para su disfrute, tanto al ejecutante, como, para el oyente. Y a sí, sucede en el flamenco, esto se puede comprobar en el cante y baile desde que el flamenco ha existido, artistas como, Pastora Pavón, Carmen Amaya, La Paquera de Jerez, Cristina Hoyos, Eva Yervabuena, Sara Baras, Carmen Linares, y un etc...... larguísimo han seguido la estela de sus antecesoras y los flamencos las han venerado y veneran, lo mismo pasara con las actuales guitarristas, y con las futuras generaciones, pero se tiene que tener en cuenta, que en el arte flamenco nada es regalado, es un camino sinuoso, lleno de trabas y peligros, con una competencia feroz en las tres disciplinas, cante, baile y guitarra, hoy día no vale las medias tintas o mediocridades, sobre todo en la guitarra, debido al grado de perfección y técnica alcanzados, por maestros como fueron, Sabicas, Paco de Lucia, Niño Miguel, Enrique de Melchor y son actualmente, otros muchos más, Serranito, Manolo Sanlucar, Niño Pura, Luis Calderito, Manolo Franco, Paco Cortes, Antonio Carrión, Vicente Amigo, Riqueni, Gerardo Nuñez, Javier Conde..etc..etc etc.
Como flamenco que me considero, solo deseo que estas guitarristas nombradas, alcancen fama y éxito, Insisto, que aparezcan nuevas y más mujeres en este arte de la guitarra, que serán bien recibidas por todos los buenos flamencos. tanto profesionales, como aficionados.
De todas las formas este tema, es complejo, y habrá que estudiarlo y, analizarlo con más profundidad para exponerlo en otra reseña.
Respecto a la segunda opinión, creo que los buenos flamencos, no sienten más o menos interés hacia una mujer o un hombre guitarrista lo único que importa es, el buen hacer y sentir; transmitiendo el arte que pueda imprimir hacia el oyente. El flamenco en la actualidad dispone de grandes guitarristas que han dejado grabaciones extraordinarias de "Seguiriyas" difícilmente superadas, una que se me ocurre en estos momentos fue en TV, Manuel Agujetas cantando una seguiriya, acompañado por el gran maestro Manolo Sanlucar en toda plenitud de facultades. Este vídeo se puede descargar en Youtube, y así poder comprobar, viendo a dos maestros consagrados.
Desde el siglo pasado a la actualidad, nos podemos preguntar ¿por que, esta escasez de guitarristas femeninas?. Además de las razones que expongo, que no se, si pueden ser valederas, es mi simple opinión hacia este problema. Seguramente que hay otros motivos y factores determinantes, pero de lo que si estoy seguro, es que al buen flamenco, tanto aficionado o profesional nos da igual que el guitarrista sea hombre o mujer, lo que nos interesa siempre es la calidad, ¡Ojala! este nuevo siglo traiga más mujeres guitarristas al panorama flamenco, de la misma forma que en las grandes orquestas filarmónicas, proliferan y superan en número las mujeres que tocan los instrumentos de cuerda a los hombres. La Música no distingue ni sabe de sexo, Esta presente como arte para ser usada y practicada para su disfrute, tanto al ejecutante, como, para el oyente. Y a sí, sucede en el flamenco, esto se puede comprobar en el cante y baile desde que el flamenco ha existido, artistas como, Pastora Pavón, Carmen Amaya, La Paquera de Jerez, Cristina Hoyos, Eva Yervabuena, Sara Baras, Carmen Linares, y un etc...... larguísimo han seguido la estela de sus antecesoras y los flamencos las han venerado y veneran, lo mismo pasara con las actuales guitarristas, y con las futuras generaciones, pero se tiene que tener en cuenta, que en el arte flamenco nada es regalado, es un camino sinuoso, lleno de trabas y peligros, con una competencia feroz en las tres disciplinas, cante, baile y guitarra, hoy día no vale las medias tintas o mediocridades, sobre todo en la guitarra, debido al grado de perfección y técnica alcanzados, por maestros como fueron, Sabicas, Paco de Lucia, Niño Miguel, Enrique de Melchor y son actualmente, otros muchos más, Serranito, Manolo Sanlucar, Niño Pura, Luis Calderito, Manolo Franco, Paco Cortes, Antonio Carrión, Vicente Amigo, Riqueni, Gerardo Nuñez, Javier Conde..etc..etc etc.
Como flamenco que me considero, solo deseo que estas guitarristas nombradas, alcancen fama y éxito, Insisto, que aparezcan nuevas y más mujeres en este arte de la guitarra, que serán bien recibidas por todos los buenos flamencos. tanto profesionales, como aficionados.
De todas las formas este tema, es complejo, y habrá que estudiarlo y, analizarlo con más profundidad para exponerlo en otra reseña.
¡Qué maravilla!
ResponderEliminarY qué bien que se normalicen las cosas respetando su espacio a las mujeres artistas.
Mi tía Matilde Rossy, hija del músico y flamencólogo Hipólito Rossy, ha sido una enorme guitarrista de flamenco, pero en aquella época -mediados del silgo XX- debía esconderse tras el escenario a tocar la guitarra mientras un hombre salía a escena fingiendo que la tocaba él...
¿¡Cuantas guitarristas excepcionales nos habremos perdido por ese machismo!?
¡Gracias por su trabajo! ¡Un abrazo!
Hola Núria, me llamo María Jesús Castro y estoy interesada en contactar contigo para hablar sobre tu tía Matilde Rossy, conozco su trayectoria como guitarrista pero me gustaría saber más datos sobre ella, quizás me puedas ayudar. Te paso mi instagram para que podamos contactar: @macastm y mi Facebook: María Jesús Castro. ¡Gracias!
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