Una vez más la ciudad de Zamora vuelve a sobresalir por su afición al flamenco, ofreciendo un recital de flamenco en el café musical Ávalon de esta ciudad, producido y dirigido por Foro Flamenco de Zamora, presentando a Rubito hijo al cante acompañado por el toque del guitarrista sevillano Antonio Carrión.
Pocas veces se produce un evento de esta categoría, en un espacio tan especial, en donde el artista y el aficionado pueden estar tan cerca y unidos par disfrutar de un ambiente de buenos aficionados, en donde prevaleció el respeto hacia los artistas con un silencio propio de querer escuchar y disfrutar de buen flamenco, solo roto por lo aplausos al final de cada intervención.

Manuel González, conocido artísticamente como (Rubito de Pará Hijo), natural de la Puebla de Cazalla Desde muy corta edad se relaciona con el flamenco de su familia, ya que de todos es conocida la popularidad de su padre Manuel González Parrilla «Rubito de Pará». Pronto empieza con sus primeros pinitos artísticos y sus primeras comparecencias públicas. El comentario de los aficionados hace presagiar la formación de un destacado cantaor. En 1996 gana el Primer Premio de Saetas «Ladrillo Saetero» que organiza la Peña Torres Macarena de Sevilla. Vuelve a conseguirlo en los dos siguientes años, y un premio especial a la mejor Saeta por Seguiriyas. Durante el año 1999 recorre varias Peñas de Andalucía dando recitales flamencos, donde se le acredita un formidable sentido del Compás.En este nuevo milenio participa en festivales flamencos por toda Andalucía, inaugura peñas flamencas como las de Fosforito de Puente Genil (Córdoba) y la de Juan Talega de Dos Hermanas (Sevilla), y participa en la Bienal de Flamenco de Sevilla, en su apartado «Sabor a Peñas». Gana el Concurso de la Federación de Entidades Flamencas por la provincia de Sevilla, y obtiene el tercer puesto en la gran final de Córdoba a nivel de toda Andalucía. Su último gran triunfo ha sido la obtención de la prestigiosa Lámpara Minera en el Festival de Las Minas de La Unión (2003). Su preocupación y entrega, acompañados de su duende en su forma de interpretar, hacen de Manuel González «Rubito Hijo» una promesa del cante flamenco hecha realidad.
Antonio Carrión Jiménez (Sevilla, ). Guitarrista.
Antonio Carrión, conocido en sus comienzos como Niño Carrión, procede de una familia de tradición flamenca, al ser hijo del cantaor Carrión de Mairena, de quien aprende los primeros sones y compases actuando por muchos escenarios de España. Además, es nieto del cantaor Cancuna, quien compartió escenarios con Antonio Mairena. Con tan sólo trece años, Antonio Carrión realiza su primera grabación discográfica junto a su padre. A partir de ahí fueron muchas las grabaciones discográficas en las que ha acompañado a cantaores de primera fila como José Menese, Curro Malena, Chano Lobato, El Chozas, Chocolate y Diego Clavel, entre otros. Forma parte del espectáculo flamenco ‘100 años de Cante.
Su toque, que pretende equilibrar las formas más tradicionales con las corrientes más innovadoras, hunde sus raíces en las escuelas de Melchor de Marchena, Niño Ricardo y Manolo de Huelva, entre otras figuras. Con todo ello ha conseguido forjarse una personalidad que lo convierte en un referente de la guitarra de acompañamiento al cante clásico.
En su currículum pesa la proyección internacional, pues ha actuado en los festivales franceses de Mont de Marsan y Burdeos, Amsterdam (Holanda), Bruselas, Brujas, Berlín, Dusseldorf (Alemania), Roma, Ginebra y Alejandría (Egipto), entre otras ciudades del mundo. Antonio Carrión ha sido reconocido con premios como la Bandera de Oro de Andalucía en Bruselas y el Primer Premio de Gente Joven de RTVE. Es un guitarrista muy querido y apreciado por las aficiones de Valladolid y especialmente de Zamora, provincia esta en la que suele actuar con frecuencia durante todo el año.
Rubito Hijo como cantaor dispone de las cualidades que debe de tener un cantaor flamenco, potencia, claridad, entrega y conocimiento de los estilos, con un registro excelente en los agudos y perfecto dominio de la técnica vocal, su pelea constante en la interpretación hace que el oyente reciba su intención desde el primer minuto.
Antonio Carrión es un gran especialista en la disciplina de acompañamiento al cante, conocedor de todos los estilos flamencos en su armonía y compás, con un amplio recurso de numerosas falsetas, tanto en la preparación al cante como respuestas en los interludios, con un toque fuerte y vigoroso, sabiendo aguantar el toque de atrás, guardando los silencios justos para dar las respuestas precisas en los tercios, arropando al cantaor perfectamente en toda la plenitud del cante. Esto se puede ver y comprobar en las siguientes grabaciones de los estilos que ofrecieron en esta noche flamenca en donde los dos artistas desplegaron un derroche de facultades y buenas interpretaciones.
La velada comenzó por estilos mineros, en esta ocasión unos tarantos, a los que siguieron estilos como los tangos, soleares, alegrías, mariana, petenera, seguiriya, tanguillos de Cádiz, bulerías, copla por bulerías, fandangos naturales y fandangos choqueros de Huelva y Alosno. Todo un recital variado de formulas cantables, en las que prevaleció la entrega y la constante pelea en los estilos, consiguiendo transmitir y llegar a todos los presentes, que en esta noche tuvimos la suerte de asistir para disfrutar de dos grandes artistas que supieron encandilar a los aficionados allí presentes. por solea
El recital tuvo un intermedio, en el cual la organización que corría a cargo del Foro Flamenco de Zamora ofreció una degustación de productos de la tierra (queso, y buenos embutidos de varios chorizos, jamón, salchichón y lomo) acompañados por el buen vino de la tierra.
El recital continuó con la intervención solista de Antonio Carrión tocando por bulerías para escuchar.
intervención solista de Antonio Carrión por bulerías
interpretación de la Petenera por Rubito Hijo y el acompañamiento de Antonio Carrión por Seguiriya
los tangos
En estas grabaciones se puede observar la calidad de estos artistas y la entrega de la que hicieron gala interpretando los diferentes estilos que nos ofrecieron en esta noche.
Ávalon Café es un lugar especial emblemático en la ciudad de Zamora, local preparado para conciertos de música en directo, en donde el asistente se siente identificado desde el primer momento con el ambiente que se genera, por ser cercano a los artistas, en esta noche fue el arte flamenco de la mano de Manuel al cante y el toque de Antonio, quienes supieron impregnar con su arte para crear una noche de flamenco y ambiente de autentico libro, que difícilmente podrá ser olvidada por los aficionados.
Solo queda felicitar a los artistas, al Foro Flamenco de Zamora, y a la gerencia del local por su atención y trabajo, logrando con ello una noche donde el "Duende" estuvo presente entre la afición flamenca.
Animando desde este medio a que el futuro se a prolífero en estos menesteres.
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